TRILIMIT

“Nada pensando que ya descansarás en la bici, pedalea pensando que ya te relajarás cuando te bajes a correr, corre pensando que solo puedes parar en meta.”

 

Viernes 10 de abril

Se acerca el gran día, salgo de clase y el gusanillo ya empieza a apretar. Mi hermano me está esperando en casa, todo preparado, lo único que pienso es como vamos a meter las dos bicis en mi coche. Maleta, neopreno, casco, bici, repaso todo antes de salir, no falta nada. Veo llegar a Jaime, tras su característico saludo de ¡Qué pasa hermana! , nos abrazamos, las ganas a flor de piel. Sabemos, aunque no lo hemos hablado, que no me lo he preparado como es debido, alguna que otra duda rondan mil cabeza pero las ganas son tales que no importa. Acabaré y llegaré con mi hermano a la meta, siempre ha sido ese el objetivo.

Tras bajar todo lo que tenemos que llevar, el rompecabezas empieza, maleta por aquí, rueda por allá, envuelve el cuadro de la bici para proteger el cambio, no te olvides de meter el neopreno que aunque el Ebro no es el agua de Galicia la temperatura no será muy diferente… Jaime se ocupó de ello. Ya está todo, por delante 560 km hasta el Deltebre. Mañana corremos el Trilimit.

 

Sábado 11 de abril

Abro un ojo…corremos a las 15h, guay porque por una parte no madrugamos pero por lo malo es que la espera se hará dura. Por la mañana toca ir a recoger el dorsal, chip y a las 12 tenemos la reunión para ultimar detalles del recorrido. ¡Nadamos a favor de corriente! La natación es la disciplina que peor llevo, es lo típico, pero en mi caso había nadado muy poco. En fin, nos damos un paseo por la rivera del rio para saber por dónde vamos a nadar y sobre todo para saber dónde vamos a hacer las transiciones. ¡Que ganas!

Corre, corre, que se acercan las 15 y tenemos que comer. Creo que somos los más amateurs de toda la carrera porque todo el mundo va preparado con sus tuppers de pasta y nosotros pensando en que vamos a comer. Estoy tranquila a pesar de todo, sé que Jaime corre conmigo y que voy a acabar. Nos vestimos y ya las ganas se convierten en nerviosismo, ahora lo importante es no olvidarse nada. Realmente nunca fui consciente de la cantidad de km que me esperaban, sabía que eran 51.5 km pero yo los veía como partes diferentes y cada deporte me divertía por lo tanto no eran tanto. Una vez cogido todo, nos ponemos en camino para hacer el check-in, el momento había llegado.

Con los nervios se me olvidó coger el DNI (para poder dejar y recoger la bici tienes que presentarlo) pero al vernos igual vestidos a Jaime y a mí nos dejaron pasar. Cuento esto porque tuvo que guardarlo en boxes junto con la llave del hotel, para que al acabar pudiéramos ir a la habitación a recoger mi dni y hacer el check-out. Para que no perderlos los metió dentro de las zapatillas.

Como ya he dicho antes nadábamos a favor de corriente, esto hacia muuucho más fácil esta disciplina. Tuvimos que remontar el rio 1500 mts descalzos puesto que nos íbamos a tirar al agua e íbamos a llegar justo a los boxes para coger la bici. Durante el recorrido hablábamos de todo y de nada pensando sobretodo cual iba a ser la estrategia durante la carrera, estaba claro, el nado cada uno se busca la vida, el resto juntos. No me daba miedo, me apetecía nadar y enfrentarme a eso que todo el mundo dice que siente cuando nada en un triatlón por primera vez.

La espera no fue muy larga, decidimos comprobar la temperatura del agua antes de empezar y lo que nos temíamos el agua estaba gallega. No importaba ya no había vuelta atrás, la salida era desde el agua, todos a la vez.

Las tres… comienza el trilimit

Me habían hablado de la sensación que iba a tener nadando, me habían dicho que era un agobio ver que todo el mundo chapoteaba a la vez, que me darían patadas, que no iba a poder respirar y que iba a tragar un montón de agua, pero no había pensado que iba a hacer en ese caso. Literalmente me entró un ataque de ansiedad, no era capaz de realizar una brazada seguida sin tragar agua, me agobié muchísimo y lo único que se me ocurrió fue dejarme llevar por la corriente. Me puse boca arriba para poder respirar y gracias al neopreno podía flotar sin ningún esfuerzo. No recuerdo el tiempo que estuve así, tal vez hasta que noté que ya el agua a mi alrededor estaba más tranquila. Llegado este momento me gire y nade muy tranquila, a mi ritmo, brazada tras brazada y me decía vamos,vamos,vamos…. Nadar a favor de la corriente prácticamente redujo a la mitad la distancia, fue una suerte, fue clave.

Salí del agua un tanto abrumada, es una sensación muy extraña porque llegué y había un montón de ruido, gente animando y vi a Jaime que me decía, vamos, vamos, que esta genial, ¡has nadado en 20 minutos! No sentía los dedos de las manos ni de los pies… estaba congelada. La bici fue increíblemente bien, tuvimos aire de cara mucho tiempo pero como estaba permitido el drafting nos unimos a un grupo y tiramos. Nos íbamos hablando y animando, fue un recorrido llano y fácil.

La carrera a pie se acercaba, era nuestro fuerte, en especial para Jaime. La transición fue un poco desastrosa, no sentía los dedos de los pies, los tenía acartonados todavía por el agua. Bici, casco, cambio de gafas y ¡a correr! Recuerdo un momento malo durante la carrera pero en general disfrutamos, fuimos hablando un rato, hasta que llegados el km 8 Jaime se echó a reír…. Como podéis imaginar mi cara fue todo menos sonreír, yo estaba muerta y ¡él riéndose! Resulta que no se había quitado el dni de la zapatilla cuando se las puso y corrió tan pancho, decía que algo le molestaba pero que no le había dado mucha importancia…..en fin…. Este puede ser un ejemplo de la tranquilidad con la que corríamos… ¡Íbamos a pasarlo bien! Los últimos km los disfrutamos, siendo conscientes de que lo íbamos a acabar y cruzaríamos la meta juntos.

La llegada paso muy rápido, fue un momento genial, llegamos nos abrazamos y sabíamos que era el primero de muchos otros, el gusanillo ya estaba ahí metido. ¡Qué bien!

Lo mejor lo disfrutamos las horas siguientes, como siempre que haces algo que esperas con ganas, lo saboreas después, hablándolo, compartiéndolo… Fue una experiencia inolvidable. Tengo que agradecer a mi hermano lo mucho que me apoyó y la paciencia que tuvo al bajar el ritmo para que lo hiciéramos juntos. Fue muy bonito poder correr por Eugenia y poner nuestro pequeño grano de arena. Como ya he dicho es el primero de muchos, agradezco a todos los que habéis llegado hasta el final de todo este tostón que os he soltado, y espero que os anime a participar en nuestro reto:

http://www.migranodearena.org/…/56…/2-hermanos-2-triatlones/

2 Hermanos 2 Triatlones

Un abrazo
Cova G.

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Mercadillo solidario R4S/Fundación Cadete

Hola a todos

Después de tres días increíbles llega el momento de hacer análisis del mercadillo celebrado junto con la Fundacion Cadete… y la experiencia no ha podido ser más gratificante.

Desde Run4Smiles ya conocíamos la labor y el trabajo que lleva realizando Cadete desde hace años. En varias ocasiones habíamos tenido la suerte de hacer colaboraciones con ellos pero nunca habíamos “convivido” como en estos 3 dias y realmente ha sido un placer conocerlos más a fondo, empezando por Inés S., su directora y hasta el/la ultim@ voluntari@ que han estado codo con codo colaborando y ayudando cada día.

Es impresionante el gran corazón de cada voluntario y el espíritu solidario que tienen, no me extraña que se hayan consolidado como la Fundación que más becas está dando a niños con discapacidad.

Desde la Dirección de Run4Smiles queremos hacer una mención especial a cada una de las voluntarias R4S que han dedicado su tiempo y esfuerzo para ayudar en estos dias tan intensos (colocar y recolocar ropa, buscar tallas,  recoger y ordenar…) siempre con una sonrisa en la cara y una disponibilidad absoluta.

Muchas gracias a tod@s, que como siempre nos habéis demostrado que el dar sin esperar nada a cambio existe y mucho más de lo que nos podemos imaginar! Muchas gracias de corazón.

No podemos despedir este post sin dar las gracias a los que han hecho posible que este mercadillo pasara del papel a la realidad:

  • Al Hotel Miguel Angel, hotel solidario desde “fuera” hasta dentro. Qué maravilla el personal, totalmente entregado a la causa haciendo que no nos faltara nada y colaborando cada uno de ellos a nivel personal comprando en el mercadillo, llegando a competir internamente para ver que departamento era más solidario con sus compras ¡Gracias equipo!.
  • A todas las empresas que han donado el material que hemos puesto a la venta: Compañia Fantástica, Springfield y Moodblue que con sus donaciones han hecho posible este evento.
  • A los colaboradores que participaron en el mercadillo: LA CORONELA de Elisa Doussinague y Entrebolsas.

Y por último, un millón de gracias a todos vosotros, los que os habéis pasado a vernos y colaborar por la causa, ha dado igual que el tiempo no acompañara, que tuvieráis mas o menos lio… nunca dejaréis de sorprendernos, la respuesta ha sido espectacular. Realmente no tenemos palabras para agradecer todo el cariño que nos demostrais en estos eventos.

Un beso para todos y ¡hasta la próxima!
PJ